14 de octubre de 2026

H. Alfonso Pérez Larios, M.Sp.S. (octubre)

Esto no quería decir que no le costara trabajo la obediencia. Años más tarde, le escribía otra vez, al Padre Félix, sobre la obediencia a su superior: «Padre mío, la docilidad ¡qué difícil es para nuestra naturaleza! En esta virtud, cuánto necesitamos de la fe, de ese espíritu, sin el que ninguno podrá ser buen religioso si no la tiene»

LA ESPIRITUALIDAD DEL HERMANO ALFONSO, SUS VIRTUDES CRISTIANAS 

El hermano Alfonso, durante su noviciado, «aprendió a ser santo» y lo aprendió «bien», no para salvar una apariencia que debía sostener durante esos dos años, dado el intenso ambiente de fervor que le rodeaba, sino que aprendió a ser santo a fondo; es decir, para toda su vida, hasta su muerte: lo «bien» aprendido nunca se olvida.