Estimado lector, continuaremos haciendo oración, apoyados en una fracción de versículos bíblicos recopilados por B. González Buelta, denominado “Lo más importante”. Recuerda que iniciaba así:
Lo más importante no es:
Que yo tenga proyectos para Ti,
sino que Tú me invites a caminar
contigo en el futuro (Mc 1, 17).
Oración: No se trata de que yo trace proyectos para Ti, Señor, sino de escuchar tu voz, que me invita: “Ven y camina conmigo hacia el futuro” (Mc 1,17). Con confianza, pongo mi vida en tus manos y avanzo contigo.
Que yo te comprenda,
sino que Tú me comprendas
en mi último secreto (1 Cor 13, 12).
Oración: No se trata de que yo logre comprenderte, Señor, sino de reconocer que Tú me comprendes hasta en mi último secreto. En tu mirada encuentro verdad y descanso, porque me conoces más allá de mis palabras.
Que yo hable de Ti con sabiduría,
sino que Tú vienes a mí
y te expresas a tu manera (2 Cor 4,10).
Oración: No es cuestión de hablar de Ti con palabras sabias, Señor, sino de abrir el corazón para que seas Tú quien se haga presente en mí y se manifieste según tu voluntad. Permíteme ser un instrumento sencillo y fiel de tu voz.
Señor, Tú eres quien me invita a caminar contigo hacia el futuro, quien me comprende hasta en mi último secreto, y quien se expresa en mí a tu manera.
Haz que mi vida sea siempre respuesta humilde y confiada a tu amor. Que tu luz guíe mis pasos cada día, y que tu paz habite siempre en mi corazón.
Amén.
