La serotonina es un neurotransmisor, una sustancia química producida por el cuerpo, que permite la comunicación entre las células nerviosas del cerebro, regula el estado de ánimo, controla el sueño, regula el apetito, estimula los músculos del intestino entre otras.
La serotonina no se obtiene directamente de los alimentos: el cuerpo la produce, a partir del triptófano, un aminoácido esencial que se encuentra en algunos alimentos como:
Huevo
Pavo, pollo, pescado, especialmente salmón y atún
Leche, yogurt y queso.
Leguminosas, como lentejas, garbanzos y soya
Frutos secos y semillas, especialmente nueces, almendras, semillas de calabaza y chía
Avena y cereales integrales
Plátano
Aguacate
Espinaca y verduras de hoja verde
Chocolate obscuro, en cantidades moderadas.
Para facilitar que llegue al cerebro, conviene combinar estos alimentos con hidratos de carbono integrales, por ejemplo: yogur con avena, lentejas con arroz integral o pavo con pan integral.
La alimentación puede apoyar el bienestar del individuo, pero no sustituye la atención profesional, cuando existen síntomas persistentes de depresión, ansiedad o alteraciones importantes del sueño.
Fuente: Nutriología Médica
