Con frecuencia, se piensa en el cuerpo ideal en el verano y, así, poder disfrutar de las vacaciones en la playa o en algún lugar divertido y romántico. Este ideal de belleza es delgado, influenciado casi siempre por las imágenes que se observan en las revistas de moda, redes sociales, anuncios espectaculares, películas, series y otros medios de comunicación. Esta idea perjudica y daña tanto la alimentación como la autoestima de las personas.
Por lo general, las dietas de verano son mágicas y rápidas de hacer, poco saludables, desequilibradas e incompletas; se limitan o eliminan alimentos o grupos completos de alimentos; no producen cambios en los hábitos de alimentación a largo plazo, por el contrario, producen mucha angustia, ansiedad y frustración ya que, en la mayoría de los casos, no se obtienen los resultados esperados.
Algunas recomendaciones saludables, a largo plazo, para que los cambios sean duraderos y positivos para la salud, que sean posibles de cumplir todos los días y que sean benéficos para cumplir con los objetivos deseados:
- Dejar de consumir botanitas comerciales o de ingerir refrescos 5 de los 7 días de la semana.
- Limitar el consumo de carnes (res, pescado, pollo, cerdo, mariscos, etc.) a 120 gramos por día para las mujeres y 150 gramos para los hombres, para la hora de la comida.
- Consumir dos días a la semana menús vegetarianos (sin alimentos de origen animal).
- Preferir el consumo de lácteos descremados como queso panela o cottage, leche deslactosada light, yogurt bajo en grasa, entre otros.
- Incluir, todos los días, en algún tiempo de comida, verduras o frutas frescas, asadas o cocidas.
- Beber agua diariamente, 1.8 litros para las mujeres y 2.2 litros para los hombres.
- En caso de haber mucho calor y sudar en exceso, es recomendable tomar bebidas rehidratantes como Gatorade, Suerox o Pedialite para los niños.
- Practicar actividad física diariamente, por 30 minutos, de manera formal o recreativa, adicional a las actividades diarias de cada persona.
- Limitar el consumo de bebidas alcohólicas a 2 días de la semana y, de preferencia, solamente consumirlas eventualmente en reuniones sociales o eventos especiales, no más de dos copas para los hombres y una copa para las mujeres.
Ser constantes en la persecución de nuestras metas reportará mejores y más duraderos resultados a largo plazo, en lugar de hacer “Dietas de Verano” poco saludables y muy limitantes.
