Daniela construyó, desde cero, un área en un startup. Aceptó ganar menos dinero, a cambio de acciones que, en teoría, crecerían con la empresa. Cuatro años después, cuando decidió irse, se las quitaron. Sin negociación.
Flor dejó una universidad “perfecta”, porque estaba sufriendo violencia. Pero, afuera, la narrativa fue otra: que no aguantó.
Vero dejó todo — trabajo, familia, país — y se fue a Europa, por lo que ella llamaba amor. La realidad no estuvo a la altura de las expectativas; la migración no fue tan rosa.
Todas parecen malas decisiones: fracasos. Pero, en realidad, descubres que son historias que revelan su verdadera naturaleza en voz alta… y ahí está el problema.
Durante mucho tiempo, pensé que le tenía miedo al fracaso. Pero lo que me daba miedo era lo que otras personas harían con él. ¿Cómo lo iban a contar? ¿Lo iban a simplificar?
Y sé que no soy la única. Las mujeres evaluamos nuestro desempeño mucho más bajo que los hombres, aun cuando hacemos exactamente lo mismo: nos calificamos en promedio, 40 sobre 100; mientras que ellos con 61 (National Bureau of Economic Research, 2020).
Buscamos “síndrome del impostor” tres veces más en Google. Aplicamos a trabajos solo cuando cumplimos el 100% de los requisitos, mientras ellos lo hacen a partir de 60% (Harvard Business Review, 2014). A pesar de varios años de experiencia, reportamos niveles de confianza similares a los de hombres con uno (Harvard University, 2016). Incluso, al emprender, el 62,6% de las mujeres dice que el miedo al fracaso y al juicio las detiene (Global Entrepreneurship Monitor, 2022).
La confianza se construye cuando hablas, te equivocas o te expones. Y, si alguien más toma tu historia y la convierte en algo distinto, temes perder el control sobre lo que ese fallo significa.
Cuando empiezas a escuchar a otras mujeres, sin traducirlas, las historias se expanden. Dejan de ser “no aguantó” y se vuelven “escogió irse”; “se equivocó” y se convierten en “apostó”. Dejan de ser “fracasos”, entendieron algo que no habrían aprendido de otra forma.
