Sin duda, traer un bebé al mundo es una de las grandes experiencias que toda mujer anhela y, hoy, a pesar de estar de moda ideologías contra la vida, en el interior de cada joven, la maternidad toca a su puerta. Es parte de la realización existencial, trascender, dar a luz.
Existen, también, otras formas de dar a luz: la maternidad espiritual, la educación, escribir un libro, el descubrimiento o invención de algo, todo aquello que genere vida.
Y, en el transcurso de nuestro caminar, hay momentos marcados para dar vida, de darlo todo en un proyecto, consagrándonos a una misión clara y contundente. Nuestra existencia nos grita, nos impulsa; estamos hechos para crear, nuestro espíritu está inquieto y en lucha contra el ego personal y el individualismo; nacimos para dar, para amar, para ser para otros.
¿Es tu hora? ¿Lo sientes? ¿Sientes, como Isabel, que es la hora de dar a luz la vida? ¿De qué manera? ¿Qué te lo impide? ¿Qué esperas?
No perdamos tiempo. El Papa Francisco nos dice que somos “El Ahora de Dios”. Sé el “Ahora de Dios”.
