8 de marzo de 2026

Toni Turek, el primer dios del fútbol

La vinculación entre Dios y el fútbol se ha vuelto algo cotidiano en el lenguaje deportivo. Aficionados y prensa han utilizado el nombre del Ser Supremo para crear apodos y frases, cuyo lenguaje divino trata de engrandecer a ciertos futbolistas que contaron con capacidades sobrehumanas.

Fowler, McGrath, Messi, Maradona, Pelé, fueron aquellos bautizados por la voz contemporánea del pueblo con este nombre y no hay que dudar que, en un futuro, también se encargará de denominar con este mote divino a los nuevos astros del balompié. 

Hoy en día, hacerlo está totalmente permitido, pero hubo un tiempo donde no era bien visto, tanto así que, en alguna ocasión, la Iglesia le exigió a un periodista que se disculpara públicamente por haber blasfemado el nombre de Dios, luego de comparar a un portero con Él; ese portero fue Toni Turek, el primer dios del fútbol.

Suiza, 1954, la selección alemana participaba, por tercera vez en su historia, en las Copas del Mundo, luego de haber sido vetada por la FIFA, debido a las atrocidades que la Alemania Nazi cometió durante la Segunda Guerra Mundial. Su selección estaba plagada de futbolistas que, a la postre, se convertirían en leyendas: Rahn, Fritz Walter, así como Toni Turek, portero al que la vida le tenía guardada una sorpresa.

El equipo alemán llegó a la final; su rival, Hungría, selección invicta durante 4 años. Previamente, en fases de grupos, los magiares habían goleado a los germánicos por 8-3, partido en el que, por cierto, Turek no participó. El destino prefirió callar y no dar indicios de las cualidades celestiales del portero…

Wankdorfstadion, minuto 23, empate a 2. Un recentro dentro del área le llegó a Hidegkuti de cara a la portería; el tercero era inminente. Pero enfrente estaba Turek quien, tocado por la inspiración atajó el disparo y lo mandó a córner. El cronista alemán Zimmermann, en un acto de improvisación dijo: «¡Toni, eres un dios del fútbol!». 

La Iglesia católica sentenció tal comparación y le pidió al periodista que ofreciera disculpas; lo hizo, pero su creación celeste ya estaba consumada. Alemania ganó su primer Mundial por 3-2.

Referencia: Bohn, A. (2009, 24 de diciembre). 

Viel Glück habe ich nicht gehabt. ARD. 

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