La visita al dentista ya sea para una revisión de rutina, para una limpieza profunda, para la manipulación de una caries, de algún problema dental o cirugía bucal, causa cierto grado de temor o de ansiedad, por no saber si va a ser incómodo o doloroso.
Si van a pasar varias horas en el consultorio dental, es recomendable relajarse y orar para disminuir la ansiedad y el miedo, orar por ustedes y por su médico, de modo que tengan la serenidad y sabiduría necesarias, confiando siempre en el poder divino.
La alimentación es muy importante, para favorecer la adecuada cicatrización, evitar infecciones posteriores o molestias innecesarias.
- Se recomienda evitar alimentos duros o con semillas, alimentos calientes o muy condimentados, evitar también el consumo de bebidas alcohólicas, así como fumar. Tampoco es recomendable el uso de popotes ya que se ejerce una presión negativa dentro de la boca y esto puede ser contraproducente para la recuperación y adecuada cicatrización.
- Se recomienda preferir una dieta blanda (que no contenga alimentos fritos ni irritantes como el chile, mostaza, pimienta entre otros) y suave (que su consistencia sea suave como la papaya, el huevo revuelto con jamón o una papilla completa con temperatura templada o fría).
- Alimentos como la leche fría, yogurt natural, queso cottagge son muy recomendables.
- Papillas de fruta fresca y pure de verduras cocidas, (a temperatura ambiente).
- Caldo de pollo con verdura cocida, sopa de verdura mixta, arroz y puré de papa.
- Pescado blanco al horno o pollo cocido y deshebrado.
- Helado de vainilla bajo en grasa o nieve de limón.
- Gelatina de agua y de leche, flan o natilla.
Muy importante realizar una limpieza bucal después de ingerir los alimentos y consumir agua necesaria para favorecer la hidratación.
