12 de marzo de 2026

Dejando Huella Solo Dios basta

Teresa de Cepeda y Ahumada, mejor conocida como Santa Teresa de Jesús, fue madre carmelita, santa y poeta mística. 

En 1614, fue declarada beata y, en 1622, fue canonizada, por Gregorio XV, fue proclamada doctora de la Iglesia, en 1970, siendo la primera mujer que recibía esta distinción.

Durante su época de enfermedad, empezó a practicar el método de oración llamado «recogimiento». Una etapa de su vida la dedicó a la contemplación y la oración, compartida con una extraordinaria actividad como reformadora de la orden carmelita. Junto con San Juan de la Cruz, fundó la Orden de Carmelitas Descalzos, además de numerosos conventos.

Dejó una obra literaria importante, llegando a escribir 437 episodios, obras místicas y numerosos poemas, cantares y villancicos. 

Su obra fue reconocida por grandes intelectuales de la época, como Fray Luis de León.

Entre sus grandes poemas, podemos encontrar uno de los más conocidos: Nada te turbe; nada te espante; todo pasa; Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene, nada le falta. Solo Dios basta.

Se considera que produjo algunos de los textos más importantes del movimiento místico español del siglo XVI. La indudable calidad de sus escritos y poemas, caracterizados por un estilo expresivo, cercano y sencillo, los llevaron a convertirse en las obras maestras de la literatura y la espiritualidad.

Patrona de los escritores españoles, fue probablemente la primera mujer feminista de la Iglesia Católica en el siglo XVI.

Deja un comentario