6 de febrero de 2026

El amor que sostiene todo 

El mes de febrero lo orientamos al amor, a la ternura y a la apertura al otro; un amor que debilita y distrae, pues es un amor que busca la respuesta del otro en la construcción de un espacio propio y particular para dos, teniendo como visión una relación que excluye a los que no se pertenecen, debilita y los hace depender el uno del otro. 

Más la autenticidad del amor, el que desea Dios para nosotros, el que quiere que nos manifestemos, constituye un espacio en donde todos tienen un lugar y se puede ensanchar sin límites; donde se comunica el ser de una manera que no domina, sino que se integra, se funde en un todo, surge de la verdad y de la cercanía, no compromete ni obliga, solo forma parte de la realidad que se es. 

El amor autentico es descubrirse en la realidad del otro y atenderlo como se atiende a uno mismo, así en ese entendimiento, se va asociando a otros a que se sumen a una relación verdadera, brindando seguridad y apertura, atendiendo las carencias, y ofreciendo el gozo de nuestra compañía y cercanía. 

Existe un amor que lleva a la formación de lo que complementa al ser, esa relación de amor que se unifica y construye una sola entidad, es el amor de pareja, en donde la identidad del uno en el otro va siendo tan complementaria que se llega a ser una sola persona en dos seres diferentes. Este amor se manifiesta generoso en la atención a los demás, en tanto se robustece dando seguridad y creando espacios de atención, aceptación y comunicación en donde siempre hay un lugar para el que llega, porque la fuerza que los une es la verdad que se comparten, así el amor indiviso se da en la exclusividad del ser, pero se expresa en la generosidad de la apertura a la vida y al servicio. 

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