Se dice que San Valentín fue un sacerdote católico, que estaba en favor del amor, de los enamorados y del matrimonio, a pesar de que, en esa época, se pensaba que los hombres solteros serian mejores guerreros que los casados, de modo que se prohibían los matrimonios.
Una forma romántica para celebrar el día de los enamorados puede ser un día de campo, de modo que puedan platicar ampliamente sin interrupciones, para conocerse mejor.
Un menú saludable para esta celebración puede incluir alimentos ricos, pero que sean fácilmente transportables y que no requieran ser calentados:
- Ensalada fría de coditos con atún, mayonesa, chile al gusto y verdura picada (preparar la noche anterior y guardar en el refrigerador, de modo que vaya bien fría y, al momento de consumirla, tenga buena temperatura).
- Verduras (barritas de jícama, zanahoria, pepino, llevar limón, sal y chile piquín aparte, de modo que se les pueda poner a las barritas antes de que vayan a ser consumidas).
- Frutas (uvas, mandarinas, plátanos, manzanas), son fáciles de transportar y no requieren mayor preparación, solamente que estén limpias.
- Agua de limón con chía o de Jamaica, endulzada artificialmente o con una pequeña cantidad de azúcar mascabado.
- Barritas de avena con pasitas y chocolate (se pueden preparar en casa y llevarlas como postre).
Se recomienda llevar un bonito mantel grande, para colocarlo sobre el césped, un par de cojines para hacer más confortable el tiempo que pasarán sentados, flores frescas, una canasta grande, donde se llevarán, además de los alimentos y las bebidas, los utensilios necesarios como vasos, platos, cubiertos y servilletas. También, llevar un galón de agua, bolsitas para los residuos y desechos y un paquete de toallitas húmedas.
Planear con anticipación temas de conversación que sean de interés para los enamorados y llevar algún abrigo o suéter, por si baja la temperatura más tarde.
Buen provecho y muchas felicidades para todos los enamorados y amigos.
