Diciembre es un mes mágico, lleno de luces, colores y esperanzas renovadas, pero también es un espacio, un tiempo que nos lleva a la reflexión. Las expectativas del año que se va y las promesas del que viene suelen abrumarnos. En medio de la vorágine de fiestas y preparativos, es fácil perdernos en la incertidumbre y el miedo al futuro.
Hay algo que necesitamos escuchar en estos momentos:
¡Todo va a estar bien!
Estas cinco palabras pueden parecer simples, pero tienen el poder de aquietar nuestra mente. No significa que no habrá desafíos o momentos difíciles; significa que, pase lo que pase, podremos enfrentarlos.
En un mundo que, a menudo, nos pide más y más, es fácil olvidar que ya somos suficientes; que ya tenemos lo que necesitamos para encarar lo que venga; que somos ¡fuertes y capaces!
Así que, este mes, vamos a regalarnos un momento de paz. Los invito a cerrar el año con gratitud, para abrir el próximo con esperanza y con el corazón abierto, enfocándonos en la certeza de que saldremos adelante.
Repitamos estas palabras hasta que se conviertan en una verdad para nosotros: Todo va a estar bien…
Y, cuando miremos hacia el futuro, lo hagamos con la seguridad de que el 2026 estará lleno de posibilidades emocionantes, retos inspiradores y logros que nos permitirán abrazar nuestras metas.
¡Felices fiestas!
