Después de 45 números, concluimos aquí nuestro recorrido por el Credo. El «amén», con el que cierra nuestra profesión de fe, no es gratuito; también tiene varios sentidos que vale la pena examinar. Como sabemos, esta palabra se puede traducir como «así sea». Lo podemos comparar con el «Hágase» de María: afirmamos nuestra fe, pidiendo a Dios que se haga Su voluntad.
Otro significado de amén es «en verdad» y Jesús mismo la usó con este sentido: “Amén, amén (en verdad) les digo que, antes de que Abraham existiera, yo soy” (Jn. 8:58). El «amén» del Credo también nos lo dice Dios a nosotros: nuestra fe es la verdad revelada por Dios, es Su voluntad y es la nueva alianza que hace con nosotros.
Amén también significa «creo». El catecismo de la Iglesia católica explica: “el «amén» final del Credo recoge y confirma su primera palabra: «Creo». Creer es decir «amén» a las palabras, a las promesas, a los mandamientos de Dios, es fiarse totalmente de Él, que es el amén de amor infinito y de perfecta fidelidad. La vida cristiana de cada día será también el «amén» al «creo» de la profesión de fe de nuestro Bautismo” (§1064).
Por último, pero quizás el sentido más importante, es que «amén» se refiere a Jesús. “Jesucristo mismo es el «amén» (Ap. 3:14). Es el «amén» definitivo del amor del Padre hacia nosotros; asume y completa nuestro «amén» al Padre: «Todas las promesas hechas por Dios han tenido su ‘sí’ en él; y por eso decimos por él ‘Amén’ a la gloria de Dios» (2 Co. 1:20):
«Por Él, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo,
todo honor y toda gloria, por los siglos de los siglos. AMÉN»” (§1065).
Oremos y esforcémonos, para que toda nuestra vida sea un «amén» a Dios, que haga palpable la fe que profesamos en el Credo. https://www.diobelle.org/dps/hispanic-ministry/resources-recursos/297-prayers-in-spanish/1591-oraciones-catolicas-basicas
