26 de enero de 2026

Peregrinos de esperanza rumbo al 2033 con la guía de la CEM

La Conferencia del Episcopado Mexicano ( CEM ) dio a conocer el mensaje oficial dirigido al Pueblo de Dios tras concluir su CXIX Asamblea Plenaria, un encuentro en el que los obispos del país reflexionaron sobre los desafíos actuales y renovaron su compromiso pastoral frente a la compleja realidad que vive México. El documento final, titulado “Iglesia en México: Memoria y Profecía – Peregrinos de Esperanza hacia el Centenario de nuestros Mártires”, ofrece una visión esperanzadora y profética que busca animar a las comunidades a permanecer firmes en la fe.

En su mensaje, los obispos expresan de manera clara su deseo de caminar junto al pueblo, escuchando sus preocupaciones y acompañando sus procesos de dolor, esperanza y búsqueda de paz. Reconocen que, en algunos momentos, no han logrado estar tan cerca de las personas como hubieran deseado; por ello, reiteran su compromiso de asumir una actitud pastoral más cercana, humilde y fraterna, capaz de responder a las necesidades espirituales y sociales de las familias mexicanas.

La CEM también subraya la importancia de fortalecer la memoria histórica de la Iglesia en México, especialmente en un país marcado por la injusticia, la violencia y las heridas sociales que perduran. Mirando hacia el futuro, destacan tres acontecimientos fundamentales que guiarán el caminar eclesial: el Jubileo 2025, Año de la Esperanza, el 500 aniversario del Acontecimiento Guadalupano en 2031 y el Bimilenario de la Redención en 2033. Estos hitos proponen un proceso de renovación espiritual, de reconciliación y de misión, invitando a los fieles a redescubrir la fuerza transformadora del Evangelio.

El documento también manifiesta la preocupación de los obispos por la crisis de violencia, inseguridad y desapariciones que afectan al país. Señalan la necesidad urgente de construir una cultura de paz fundada en la justicia, la verdad y la solidaridad, e invitan a las autoridades y a toda la sociedad a trabajar en conjunto para sanar las heridas que lastiman a miles de familias.

Finalmente, la CEM reforzó su mensaje a través de plataformas digitales, difundiendo contenidos audiovisuales que resaltan el llamado a convertirse en constructores de esperanza. Con esta invitación, la Iglesia reafirma su misión de acompañar, escuchar y anunciar la buena noticia de Cristo en medio de las realidades más difíciles del país.

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