En octubre de 2025, el Vaticano reunirá líderes religiosos, sociales, científicos y políticos para la conferencia Generando esperanza para la justicia climática, con el fin de reflexionar sobre la crisis ecológica, proponer una conversión integral y hacer compromisos concretos en favor del cuidado ambiental. Desde la Fe
A continuación, algunas acciones que podemos adoptar en familia, nutriéndonos de esos objetivos:
- Educación y conversación sobre el cuidado del ambiente
Conversar con niños y jóvenes acerca de la crisis climática no sólo como problema científico, sino también como asunto ético y humano. Aprender juntos sobre Laudato Si’ u otras enseñanzas similares ayuda a fortalecer valores como la solidaridad, la justicia y el cuidado común. - Conversiones en el uso cotidiano
Poner en práctica cambios concretos en el hogar: reducir consumo de plásticos, separar la basura, disminuir el uso de agua y energía. Por ejemplo: apagar luces y aparatos, usar focos LED, reparar fugas, optar por productos con menos embalaje. - Alimentación más sustentable
Incorporar hábitos alimenticios que reduzcan la huella ambiental: comprar local y de temporada, reducir el consumo de carne (o elegir alternativas vegetales), compostaje de restos orgánicos. Esto conecta con la preocupación de la Iglesia por los más vulnerables, quienes sufren más los efectos del cambio climático. Desde la Fe - Impulsar compromisos concretos
Inspirados por el “Compromiso Laudato Si’ 10” que será presentado en la COP30, cada familia puede asumir sus propios compromisos: por ejemplo, fijarse metas como reducir emisiones de su transporte, usar medios más limpios (bicicleta, transporte público, patín), o plantar árboles. - Apoyo comunitario y alianzas locales
Trabajar juntos con comunidades, parroquias, escuelas o grupos vecinales para multiplicar esfuerzos. Proyectos como huertos comunitarios, limpieza de espacios públicos y colaboración con iniciativas de la iglesia pueden fortalecer la justicia climática, ayudando especialmente a quienes menos tienen. - Espiritualidad ecológica
Integrar la dimensión espiritual o de fe en el cuidado del ambiente: momentos de oración, reflexión o celebración con la naturaleza, agradeciendo por la creación, promoviendo la contemplación como forma de conexión. Para muchas familias esto puede fortalecer el sentido de responsabilidad hacia la Tierra.
La conferencia del Vaticano invita a una esperanza activa: no basta con reconocer la crisis, es urgente actuar con fraternidad, conversión y compromiso. Cada familia puede ser célula de cambio, incorporando en lo cotidiano acciones pequeñas pero significativas, y construyendo juntos un futuro más justo con el ambiente y con quienes más sufren.
