Concepción Cabrera tiene setenta y tres años; moriría cinco meses después. En su Cuenta de conciencia describe cómo se encuentra:
He sufrido mucho; me ha bamboleado en la oscuridad del alma Satanás, llevándome a cierto despecho interior, aunque no consentido, a las dudas de las gracias de Dios, haciéndome ver un fracaso en mi vida espiritual ¡toda de engaño, de ilusión, de imaginación, de mentira! Débil y todo, la fe entre nublados me ha sostenido, esperando contra toda esperanza y amando como a ciegas, sin luz, sin calor, entre el hielo de una indiferencia y frialdad más dolorosa que el mismo dolor.
Ella percibe su vida espiritual, de tantos años y de tantas gracias de Dios, como «un fracaso», «¡toda de engaño, de ilusión, de imaginación, de mentira!» Aunque sabe que es una tentación del demonio, no por eso es menos dolorosa.
En el texto, ella habla de las virtudes teologales, pero de una manera desgarradora:
- «la fe entre nublados me ha sostenido»,
- «esperando contra toda esperanza»,
- «amando como a ciegas, sin luz, sin calor, entre el hielo de una indiferencia y frialdad más dolorosa que el mismo dolor».
La vivencia de las virtudes teologales siempre lleva consigo una carga de sufrimiento, pues contradice nuestra manera ordinara de conocer, de amar y de buscar seguridades.
Por otro lado, eso de considerar la propia vida espiritual como un fracaso es una tentación frecuente en los adultos mayores. Cuando disminuyen las fuerzas físicas, y aumentan las limitaciones y aparecen los achaques, un sutil pesimismo se cuela en nuestra manera de ver las cosas y de juzgar el pasado.
Aquí caben dos consideraciones. La primera: evitemos analizar y juzgar como ha sido nuestra vida espiritual; eso dejémoselo a Dios. Y la segunda: suponiendo que nuestra vida espiritual haya sido un fracaso, qué importa; aún estamos vivos, todavía podemos caminar hacia la santidad. Al impulso del Espíritu Santo, comencemos hoy mismo nuestra vida espiritual.
[1] CC 65,165-166: 3 octubre 1936.
[2] Tengo setenta años.
[3] Cf. F. Torre, «Comenzar todos los días», en Con todo el fuego de tu corazón, La Cruz, México 2021, 11-12.
