6 de febrero de 2026

Da mucho quien lo da todo  

El Papa León XIV, en la Solemnidad de la Epifanía del Señor, el Santo Padre, después de clausurar el Año Santo de la Esperanza, expresó: “Que, en lugar de las desigualdades, haya equidad; que, en vez de guerra, se afirme la paz”. 

Los Reyes Magos llevaron presentes al niño recién nacido. Con este simbolismo nos muestran todo lo que podemos compartir con los demás para que Jesús nazca y crezca entre nosotros. La Epifanía hace posible la alegría, incluso en tiempos difíciles. 

La palabra “epifanía” significa “manifestación”: La vida de Dios se ha revelado muchas veces, de diferentes maneras, con definitiva claridad en Jesús, de modo que, a pesar de tribulaciones, también podemos tener esperanza. Dios salva: “sodo lo que libera y salva viene de Dios y es epifanía de Dios”, nos dice el Papa. 

Arrodillarnos, como los magos ante el Niño Jesús, significa encontrar nuestra propia humanidad, en la que resplandece la gloria de Dios. En Jesús ha aparecido la verdadera vida, el hombre que no existe para sí mismo, sino abierto y en comunión, lo que nos hace decir: «en la tierra, como en el cielo» (Mt 6,10). Así se manifiesta para involucrarnos en su dinamismo liberador, disipando los miedos y haciéndonos encontrar la paz, expresó. 

Los magos regalan al niño Jesús oro, incienso y mirra. No parecen cosas útiles para un niño, pero nos hace reflexionar al finalizar el año jubilar: da mucho quien lo da todo. Recordemos a aquella pobre viuda, observada por Jesús, que había echado en el tesoro del templo sus últimas monedas, todo lo que tenía. 

No sabemos qué poseían los magos venidos de oriente, pero su viaje, su audacia al arriesgarse al atravesar territorios inhóspitos, sus tesoros entregados, nos hacen ver que todo lo que somos y poseemos debe ser ofrecido a Jesús, nos dice el Papa.  El Jubileo nos recuerda la justicia basada en la gratuidad es una llamada a la convivencia, a redistribuir la tierra y los recursos, a devolver lo que se tiene y lo que se es a los sueños de Dios. 

Al finalizar, León XIV señaló que la esperanza viene del cielo, pero genera una historia nueva en la tierra. En los regalos de los magos vemos lo que cada uno de nosotros puede compartir, lo que ya no se puede guardar para sí mismo, para que Jesús crezca entre nosotros: “Que crezca su Reino, que se cumplan en nosotros sus palabras, que los extraños y los adversarios se conviertan en hermanos y hermanas, que, en lugar de las desigualdades, haya equidad; que, en vez de la industria de la guerra, se afirme la artesanía de la paz. Artesanos de esperanza, caminemos hacia el futuro por otro camino (cf. Mt 2,12)”.  

https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2026-01/papa-leon-xiv-alocucion-angelus-epifania-senor-2026-oracion.html

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