Continuación…
ENFERMEDADES Y MUERTE:
6 DE FEBRERO DE 1965
El 9 de febrero el P. Luis Cervantes escribió a la hermana de Alfonso dándole la noticia: «Desde luego falleció con todos los auxilios cristianos y con una entrega total a la Voluntad de Dios y con una edificante generosidad, ofreciendo sus sufrimientos a Nuestro Señor con grande paciencia, humildad y alegría. Como le había escrito en mi carta anterior, se nos comenzó a poner más mal, a fines de diciembre, con un ataque de arterioesclerosis y deficiencia cardíaca.
Como consecuencia se le abrieron llaguitas en los pies y se presentó un principio de gangrena. Se le comenzó a atender inmediatamente; primero lo llevamos a nuestro Noviciado, para que tuviera atención especializada constante, y después lo llevamos al Sanatorio Francés, porque necesitaba diversos análisis y un tratamiento de más fondo. Allí duró quince días, con pequeñas alternativas de mejoría, pero en general en estado grave.
Continuamente, de día y de noche, estuvo con él uno de nosotros y con frecuencia muchos más, pues es muy grande el cariño que siempre le hemos tenido y que él se supo granjear con creces. Hasta que la Santísima Virgen lo vino a recoger el sábado, a las 10:30 de la noche. El domingo en la madrugada lo pasamos al Noviciado nuevamente, para que ahí se le velara. El R. P. General le celebró un solemne funeral de cuerpo presente, mientras en la iglesia le celebrábamos 8 Misas, casi todas las del domingo, y principiamos sus Misas Gregorianas. El sepelio fue a las 4:00 de la tarde, en nuestra cripta del Panteón Español, y con grande concurrencia de Padres y Hermanos».
