El principal significado de la Navidad es la celebración del nacimiento del niño Jesús, en Belén. Simboliza el amor de Dios por todos sus hijos, así como la esperanza, la paz y la renovación de la fe católica. Es una época para compartir en familia y valorar la generosidad, la solidaridad y el perdón, más allá de los regalos.
La temporada navideña es conocida por sus celebraciones llenas de comidas deliciosas, muchas ricas en azúcar y grasa. Sin embargo, es posible disfrutar estas fiestas, manteniendo hábitos saludables y reduciendo el consumo de estos ingredientes. Algunas recomendaciones prácticas que ayudarán a lograrlo:
Elegir métodos de cocción más saludables, optar por asar, hornear, hervir o cocinar al vapor en lugar de freír los alimentos. Evitar los rebozados y empanizados o capeados, de ser necesario para la receta, usar el método de “Air Fryer”.
Sustituir ingredientes altos en grasa, emplear lácteos descremados, en lugar de enteros, para recetas como salsas y postres. Sustituir la nata por yogur natural descremado o queso fresco bajo en grasa (cottage o de cabra). Utilizar aceites vegetales como el de oliva, en moderación, evitar manteca o mantequilla.
Reducir el consumo de embutidos y cortes de carne con grasa visible. Preferir carnes magras como pollo, pavo o lomo de cerdo, retirando la piel antes de cocinar.
Aumentar la presencia de verduras y frutas. Incluir ensaladas como plato principal o acompañante. Entradas y botanas a base de verduras asadas o brochetas. Ofrecer fruta fresca o compotas caseras como postre o merienda.
Controlar las porciones, evitar picar de manera excesiva, así como repetir platos ricos en grasa o azúcar; servir raciones pequeñas. Preparar aperitivos ligeros y limitar el consumo de botanitas fritas, frutos secos o salados.
Moderar el consumo de salsas y aderezos espesos, evitar las salsas industrializadas, mayonesa y salsa BBQ, preparar aderezos caseros con yogur, limón, cilantro, cebolla y especias. Utilizar hierbas aromáticas y vinagretas ligeras para potenciar el sabor de los platillos.
Disminuir el consumo de azúcar y grasa, durante la Navidad, no significa renunciar al sabor ni a la tradición. Con pequeñas modificaciones en la forma de cocinar, elegir ingredientes más saludables y controlar las cantidades, es posible disfrutar de las fiestas navideñas, cuidando la salud y el bienestar.
Que el amor y la paz del niño Jesús renazcan en esta Navidad en sus corazones, que pasen una Feliz Navidad. https://recetasdecocina.elmundo.es/2023/11/20-recetas-sanas-cena-navidad.html
