26 de enero de 2026

En la vida, siempre hay alguien cerca…

Sé que dedicas tiempo a darme a conocer, a abrir posibilidades para que me amen. Sin embargo, a menudo te vas demasiado lejos y no te percatas de los gestos amables que podrías tener con esa persona que labora para ti desde hace tiempo. Yo también estoy ahí, observando, conteniendo mis ganas por cubrir con mi amor ese descuido tuyo. Una vez más la ignoraste, no le participaste de esa situación que podría involucrarla. Date cuenta de que lleva tiempo colaborando contigo y no le alimentas con ningún comentario su trabajo.

No te vuelvas frío, no te vuelvas silencioso con ella. Ella ha estado presente en tus días buenos y en tus días malos, desde lo oculto, hasta quizás ha tratado de hacerte el día amable o resolverte situaciones que amenazan complicarte más. Me duele cuando pasas y lo único que cuenta son los compromisos que has hecho y el escaso tiempo con el que cuentas. Te pido que te des cuenta de ella y de su corazón.

Deseo seguir llamando a muchos a servir a mi Iglesia, pero sin olvidarse de lo fundamental que es atender con amabilidad y consideración a los que caminan cerca.

No olvides a esa persona de la cual empecé a hablarte, pero también recuerda a otros más que también tienes cerca. Justo ahora podrías pronunciar algunos nombres. Hazlo, da gracias a Dios porque están en tu vida. Piensa en lo que hacen y no pongas en tela de juicio cuál de esas labores puede valer más. Concluye recordando cuando los conociste, cómo los viste llegar en ese entonces y cómo los ves ahora. ¿Algo de ti ha dado luz o sombra en ellos?

Sabes, lo opuesto a mi amor es también la indiferencia; por ello sería muy feliz si tú logras darte a otros con la virtud de la amabilidad; expresar cercanía con tu mirada y con la escucha tu apertura. 

El trato con los que he puesto cerca de ti debe ser igual a ese trato que sueñas cuando trabajas para mi Iglesia.         

Siempre contigo y amándote,                                                                                                                            

                                                                                                                                                       Jesús.

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